Blog de Fintors

El efecto sobre el balance de las recompras de acciones y el pago de dividendos

Publicado el
21 de noviembre de 2020

1.      Introducción

En los últimos tiempos el estilo de inversión en dividendos crecientes ha ganado un gran protagonismo hasta tal punto que ha logrado incluso eclipsar otros estilos de inversión. Cada vez hay más gente que sigue este estilo de inversión, que se ha popularizado a raíz de la explosión del movimiento FIRE (Financial Independence and Retiring Early).

Lo curioso es que muchas de las compañías que incrementan dividendos año a año, entre las que se encuentran las aristócratas del dividendo (compañías con un histórico de pago de dividendos crecientes superior a 25 años), tienen en marcha un programa de recompra de acciones al que normalmente no se le presta tanta atención como se hace a que el pago de dividendos sea constante y creciente.

En este artículo os explicamos sucintamente el efecto que tienen tanto las recompras como el pago de dividendos sobre la situación financiera de la empresa y qué efectos puede tener sobre el accionista tanto uno como otro.

Pero antes, para que todo el mundo pueda seguir el artículo, un poco de teoría…

2.       ¿Qué es una recompra de acciones?

Una recompra de acciones es una acción corporativa por medio de la cual, una empresa compra sus propias acciones en el mercado, con el objetivo o bien de amortizarlas (es decir, eliminarlas de circulación) o bien de mantenerlas en autocartera para otros fines.

El efecto más inmediato y obvio que tiene una recompra es que hace aumentar todas las métricas de la empresa que se calculan dividiéndose entre el número de acciones. Por ejemplo, a igualdad de beneficio obtenido, el beneficio por acción (BPA) aumentaría, ya que el número de acciones se ha reducido:

Por tanto, cuando una empresa recompra sus acciones, debe registrar en su balance las siguientes anotaciones:

Como se puede ver, una recompra de acciones reduce el efectivo de la empresa (que está en el activo corriente), porque es donde está el dinero que se gasta en comprar las acciones y al mismo tiempo reduce el patrimonio neto de la empresa en la misma cuantía (ya que se amortizan las acciones compradas).

También puede darse el caso de que la empresa compre sus propias acciones endeudándose para ello, con lo que los movimientos que se registrarían serían los siguientes:

En este caso, la empresa contrae una deuda a largo plazo que se registra en su pasivo no corriente y que lo hace aumentar. El patrimonio de la empresa se reduce en la misma cuantía.

Y ya vamos terminando con la teoría…

3.       ¿Qué es un dividendo?

Aunque la mayoría de las personas que lean este artículo sabrán lo que es un dividendo, a efectos de ser exhaustivos, lo vamos a incluir. Sobre todo, también para ver el efecto que tiene el pago de dividendos sobre las cuentas de la empresa.

Un dividendo es una cantidad que la empresa reparte entre sus accionistas y que procede de la parte del beneficio obtenido que no se destina a reservas de la empresa.

¿Qué efecto tiene sobre el balance de la empresa? El mismo que el de la recompra de acciones:

4.       Efectos sobre el inversor de una recompra de acciones y un dividendo

Aquí es donde está la clave para identificar si lo que se adecua mejor a nuestro perfil inversor es el de una empresa que se centre más en las recompras de acciones o el de una empresa de dividendo, como pueden ser los aristócratas del dividendo.

Algunos de los efectos que hemos identificado a tener en cuenta son los siguientes:

  • El pago de dividendos es un pago inmediato que el inversor recibe en su cuenta. La recompra de acciones es una inversión que la empresa realiza con la esperanza de que en el futuro se refleje en la cotización de la acción (vía mejora de todas las métricas expresadas por acción), pero esto último tendrá su efecto en un plazo de tiempo medio o largo.

  • Impuestos. Las recompras de acciones son más eficaces fiscalmente que el pago de dividendos, ya que los dividendos son beneficios que han tributado por el Impuesto de Sociedades y que deben volver a tributar a nivel personal en el IRPF. En una recompra de acciones no se produce esta doble tributación.

  • Señales al mercado. Tanto una recompra como el pago de dividendos lanzan mensajes positivos al mercado acerca de la compañía, ya que en el caso de la recompra, si es de la magnitud suficiente o se trata de un programa de recompras que se extiende en el tiempo, puede interpretarse como que la propia compañía confía en la buena marcha de la empresa y considera que los precios actuales son buenos. Los dividendos, por su parte, especialmente si se trata de una compañía aristócrata del dividendo, lanzan el mensaje de que la empresa tiene la solvencia y genera el beneficio suficiente como para pagar dividendos crecientes en el tiempo. No todas las empresas pueden permitirse esto.

  • Gobernanza. En el caso de una recompra de acciones que se destinen a autocartera y no a amortizar, hay que tener en cuenta que la compañía pasará a controlar un porcentaje de las acciones, por lo que facilita la gobernanza de la compañía especialmente en momentos turbulentos en los que se espere una OPA de un competidor.

  • Psicología del inversor. El inversor tiende a preferir el “dinero en mano” del dividendo puesto que es algo que el inversor ve entrar en su cuenta y ayuda a la contabilidad mental. Una recompra de acciones, en cambio, no se percibe en cuenta, sino que sus efectos se trasladan a la cotización de la acción con el tiempo.

Hasta aquí el artículo de hoy, esperamos que te haya gustado. Si tienes alguna duda o comentario, no dudes en pasarte por nuestro foro para exponerla.

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